A veces, en el blog, digo cosas interesante, otras casi divertidas, aunque la mayoría digo lo que se me pasa por la cabeza, sin procesar ni un sólo pensamiento.
Ayer me reí mucho, porque un compañero de grupo de generación amazon kindle, me dijo que me había comprado un libro, lo hizo después de leer mi blog, y naturalmente siendo tan gamberra como parezco aquí, ni siquiera se le paso por la cabeza que escribiría romántica. Casi le da un patatus... y lo peor no hace más que reclamarme el euro que le costo el libro.
No, Felix, no te devuelvo el euro, te pongas como te pongas... y deja de mandar gente a mi casa, que el euro ya no lo suelto.
Hay muchos prejuicios con según que genero de novela escribas, y esos prejuicios hacen que quizá se pierdan cosas interesantes, el terror, es más masculino aunque muchas mujeres son adictas al género, pero la romántica cuesta de comprender por los lectores varones, yo creo que es debido a dos razones principales:
La primera, que ellos no crecieron esperando un ser perfecto destinados a ellos, por eso seguramente son mas sensatos en las cosas del corazón, nosotras, las mujeres, al toparnos con la realidad seguimos manteniendo el sueño vivo en este tipo de literatura.
La segunda, es porque a veces necesitamos la seguridad de que pase lo que pase en la novela, todo acabará bien. Una necesidad para irnos a la cama, o al trabajo, o a la siesta con una sonrisa...
Pero no imaginen ni por un momento, que este tipo de literatura, o la erótica es para amas de casa como suelen decir, este tipo de literatura es la evasión perfecta para todas aquellas mujeres con demasiadas responsabilidades, en el hogar y fuera de él, y buscan un respiro a tanto problema.
Así que, compañeros de fatigas, si no os gusta la romántica histórica, a menos que queráis probar a que sabe, no me compréis, y eso que yo os lo agradezco mucho, que me compréis, digo.

