sábado, 24 de septiembre de 2016

Las anécdotas de la presentación en Vitoria.

Llegue a Vitoria me fui al hotel y allí me recogieron Sonia Bermudez y Sugiber, que me habían buscado un novio, decían.

Sonia me prohibió hace la foto, porque siempre me salen borrosas, así nuestra Maitane siempre dispuesta a echar una mano dijo, déjame ver el teléfono..
- Es un teléfono X y la cámara suele ser buena.   ( Cuando paguen la publicidad, diremos nombres), que ra.... ¡SI NO LE HAS QUITADO EL PLÁSTICO A LA LENTE!

Y mi cara 

Me llevaron a comer para que tuviera fuerzas para la presentación, y en un momento dado tuve que ir al baño.

Lo normal. Hice mis cosas, me lave las manos, me mire en el espejo y quite el pestillo, el manillar estaba un poco roto, pero lo accione y empuje. Nada. Hice tantan composiciones del manillar y el pestillo como permite la ciencia, pero siempre empujando la puerta cada vez con mas fuerza.
Por fin, mande un washapp a mis acompañantes. 
De nuevo Sugiber/Maitane subio al rescate,
Me llamo y corrió la puerta hacia la derecha.Sí, era corredera la puerta. Si lo era. ¿Que como entre? Esa fue la pregunta del millón, Yo que se. 


Por fin llego la presentación,  Genial, la casa del libro llena de gente, y todo por nosotros.


Tuve que sacar mi carácter tan dulce e indicarles a todos en el tono que emplearía Tejero en el Congreso "que se sienten coño". 


Algunas personas de mi familia Vitoriana vinieron sentadas, porque no se fiaban. ¿A que son guapos? 


Después empezamos y terminamos de hablar, Pedro Ibarrola, dijo que él no estaba interesado en vender libros, sino en gustar y aprender, le quite la palabra y le di un bolígrafo.



Viendo mi actitud positiva ante las ventas, creo que pensaron que era obligatorio comprar mi libro, y se acercaban a mi con una cierta cautela. 



Por suerte Pedro Ibarrola les dijo que me habia vacunado antes de entrar. Es médico, y como es una persona seria, todos le creyeron.


Acabe agotada y enseguida me fui al hotel a recuperarme, todos los demás siguieron el cachondeo a su albedrío, pero mientras yo en el hotel disfrutaba de uno de los regalos que mi querida SONIA BERMÚDEZ. 



1 comentario:

Ana Gónzalez Hernández dijo...

Fantástica tu crónica Lury Margud, me has hecho reir, me alegro que todo haya salido bien.