jueves, 15 de septiembre de 2011

La novela romántica, un género literario, con un dulce sabor a chocolate.

He leído mucho a lo largo de mi vida, todo tipo de géneros, desde los sesudos y profundos, hasta los bestseller mas frívolos, pasando por los grandes, clásicos y actuales, hasta que llegue a la novela romántica actual.

Confieso, que al principio tenía tantos prejuicios como cualquiera, por alguna razón, asociaba la literatura romántica, a la  novela rosa y a las fotonovelas de mi infancia. (Ya estoy hablando demasiado, no echen cuentas). Nada que ver.

Las mujeres de ahora, nada tienen que ver con aquellas otras. Ni mejores, ni peores, unas y otras son el  producto, de un tiempo concreto de la realidad.

Todas las autoras de este género, son, en general, personas instruidas, documentadas, que plasman esa experiencia y saber hacer, en sus historias, libros que ofrecen, aventura, trama, fantasía, amor y sexo.  Son puntos de vista femeninos, porque cada cual escribe desde su experiencia o sus sueños.

Un amigo me dijo, cuando se entero que escribía, que no le gustaba la literatura hecha por mujeres, y que la mejor historia de amor, era la que acababa trágicamente. (No, no le golpeé).

Sigue siendo un problema de género. El hombre desea perseguir lo inalcanzable, la mujer, en cambio,  aspira a conseguirlo.

La novela romántica del siglo XXI, traza historias en torno a esa idea, refleja y pinta una realidad, a veces histórica, contemporánea o inventada, que pretende mantener el sueño del amor y el sexo, con final feliz, porque nosotras preferimos quedarnos dormidas, imaginando que es posible, a lamentar un amor perdido. La vida ya deja suficientes corazones rotos.

¿Han jugado alguna vez a eso, de ¿si fuera un alimento, que alimento seria?  

Si la novela romántica fuera un alimento, sería el chocolate caliente, de una mañana de año nuevo. El colofón perfecto para un día especial.

Animo a los hombres, a leer más novela romántica, (aunque no les haga falta), podrán aprender, o perfeccionar,  como seducir a una mujer. Nosotras se lo contamos, todo.

5 comentarios:

Marie J Bradshaw dijo...

Me encanto tu entrada. Estoy de acuerdo contigo. Me gusto mucho la frase:"La novela romántica del siglo XXI, traza historias en torno a esa idea, refleja y pinta una realidad, a veces histórica, contemporánea o inventada, que pretende mantener el sueño del amor y el sexo, con final feliz, porque nosotras preferimos quedarnos dormidas, imaginando que es posible, a lamentar un amor perdido. La vida ya deja suficientes corazones rotos."
Besotes♥

| Elizabeth Swan | dijo...

Genial la entrada! Y estoy absolutamente de acuerdo contigo (aunque yo si le habría pegado a tu amigo.. jaja).
Si no pudieramos tener un final feliz en una novela, una historia que plasma sucesos reales, entonces qué nos quedaría para la vida?

Te seguiré leyendo!
Besos!

Lady of Dreams dijo...

Muy buena la entrada Lury!! la verdad es que estoy completamente de acuerdo... como dice Jane Austen en persuasión "los hombres nos llevan gran ventaja en eso de contar su historia" la verdad es que las oportunidades siempre han sido para ellos... ¿porque no hay oportunidades tambien para las mujeres? Ademas, ¿no todo el mundo busca su propio final feliz? entonces ¿porque no dar una oportunidad a donde realmente hay finales felices?

PD: yo le habria pegado muy fuerte a tu amigo jajaja

Un beso!

Lucía de Vicente dijo...

Fantástica disertación, Lury. Me ha encantado y, por supuesto, suscribo todo lo que dices menos lo de dejar indemne a tu amigo. Ese muchacho necesita un psicólogo con urgencia...

Besos,

Adoro la novela romantica dijo...

Adoro la novela romantica, y tu novela me la leí de un tiron, es genial.