domingo, 9 de febrero de 2014

Cambio de registro

El cuarto de los Horton esta llegando a su fin.

Y antes de volver a la novela romántica, voy a tratar de escribir un libro absolutamente absurdo, con personajes locos y ese sentido del humor que parece que es lo único que os gusta de mi.

Para muestra un botón.

"La psicoanalista del grupo hacía sido con anterioridad siquiatra, pero fue retirada de la medicina por intimar con todos sus pacientes varones, unos consentían libremente y a otros les les daba un cóctel de sedante y viagra, que  hizo necesario que utilizará el desfribilador que tenía en la consulta, en más de una ocasión.
Mientras estuvo inhabilitada y en tratamiento de desintoxicación de la cocaína se saco la carrera de psicología y montó una pequeña consulta en un centro del nuevo milenio, donde se practicaba la hipnosis regresiva, se atendía a los números para descubrir el sentido de la vida, y las cartas del tarot para dar confianza a los más negativos. 
Entre sus pacientes, una variedad tan pintoresca como ella misma, que pertenecientes a distintos extractos de la sociedad, acudían al lugar en busca de una respuesta o de una solución a las obsesiones y manías que les dificultaban su vida normal"

Os iré presentando a los pacientes de tan ilustre psicoanalista en otras entradas. 

Parece prometedor. ¿ que os parece?

2 comentarios:

Omar enletrasarte dijo...

si promete, estaré atento
saludos

Sheila Pérez dijo...

Mmmm pues si que pinta interesante y con ese humor tuyo tan característico.... QUiero más o mejor lo quiero tooooo jajajaj
Un besazo