viernes, 7 de febrero de 2014

YA NUNCA ME LLAMARAN DE PLANETA.



Todo el mundo sabe a estas alturas de mi existencia como Lury Margud, que me la pillo con papel de fumar, que soy de esas personas que cree en lo que hace y lo hace lo mejor que sabe o puede, quizá no sea suficiente, pero a quien todo lo da no se le puede exigir nada más. 

Siendo como soy, voy a tirarme a un charco de barro muy, muy hondo. 






Ayer en un artículo escrito por Por Paula Arenas Martín-Abril, recogía, al parecer erróneamente la opinión de la editora de Planeta (Grupo Esencia) su opinión sobre la novela de genero romántico-erótico 

 "Lo fundamental es que te atrape, que sea una historia de amor y que termine bien", asegura Esther Escoriza, editora de Esencia (Planeta), uno de los sellos fundamentales del género. "Es novela de género y la calidad no es lo fundamental",

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2050220/0/novela-romantica/boom-literatura-rosa/encuentro-yo-leo-ra/#xtor=AD-15&xts=467263

Por lo que las escritoras de novela romántica, que no rosa, nos sentimos indignadas, más que por nosotras por las compañeras que con tanta ilusión han llegado a lo que parecía una editorial grande y seria.


Despues la editora de Planeta Esther Escoriza aclaro el malentendido diciendo en un post del Facebook lo siguiente:

"PARA QUE LUEGO DIGAN QUE EL TAMAÑO NO IMPORTA. ÉSTA ERA LA DECLARACIÓN, MÁS O MENOS RESUMIDA: Como editora te puedo decir que jamás publicaría una novela cuya calidad literaria no cumpla unos mínimos. Sin embargo, juzgar las novelas románticas y eróticas únicamente por su calidad literaria sería un error, pues en este género se priorizan otras muchas cosas, sobre todo la originalidad con que cada autora concibe sus novelas y el grado de pasión y erotismo con que las visten."

En este post, la comente, que la historia cambiaba bastante que evidentemente en una novela de genero cumpla unos requisitos mínimos y después se adapte al genero al que pertenece, tiene todo su sentido y su lógica.

Pero mira por donde, viene el diablo y le hace otro favor a la Editora.

Y en el artículo de hoy de Paula Arenas se dice:

"Desafortunadamente estamos demasiado crispados para no encontrar ofensas en casi todo, algo que ha sucedido a quienes han sentido indignación al leer que una editora decía la verdad acerca de la novela romántica. Por cierto, pocas veces he escuchado a alguien hablar con tanto cariño y respeto de este género como a la editora española Esther Escoriza. A buen entendedor…"

No debería ser yo quien protestara, sino las autoras que firman con Planeta, y las lectoras que leen a esas autoras. He dicho

Foto

Un consejo para Esther Escoriza... que no te defiendan tanto, que es peor. 

4 comentarios:

Arman Lourenço dijo...

En fin, esto es lo que hay, cuando leí el artículo me sentí ofendida, porque me pareció que menospreciaban al género romántico y por ende a sus autoras, entre las que me incluyo, la explicación no me supo a gran cosa, pero como no soy belicosa, la doy por buena, pero el colmo es el último artículo. Con gente así, quién quiere enemigos?? Y no me refiero a la susodicha primera entrevista, sino a las autoras del género en general, si eso es lo que piensan de nuestros escritos lo llevamos claro... pero en fin, siempre hay un roto para un descosío y cada uno a lo suyo. Besazos Luryenvidiosa

Laidy Turquesa dijo...

Yo creo que si esa opinión viniera de una lectora cualquiera, pasaría desapercibida, pero una editora de un sello de Planeta, no se puede permitir el lujo de decir tales cosas, como que la novela romántica es como una película dominguera, ya se sabe que ese tipo de pelis son cutres y de bajo coste. ¿Cómo puede comparar la novela romántica con algo así? Por más que lo pienso no le encuentro ninguna lógica a sus declaraciones?
Yo como lectora estoy muy enfadada con esa opinión. Como escritora estoy ofendida, pero no me afecta, yo sí creo que la calidad es importante, sino cualquiera escribiría un libro y publicaría con cualquier editorial.
A mí me sabe mal por como quedan las escritoras que han publicado o publicarán con dicho sello editorial.
(No podemos juzgar a todo un grupo editorial, por las opiniones de una sola persona)
No sé si han sido unos comentarios desafortunados de los cuales se arrepiente, pero no estoy para nada conforme con ellos y como he visto por los comentarios que suscitó esa publicación, somos muchas/os los que opinamos así.
Como lectora reitero, creo que tengo mis propios gustos literarios, y precisamente odio la erótica, la encuentro repugnante porque no deja de ser porno adornado o camuflado(así que lapidenme por ello, por no seguir las modas, o por ir contra-corriente) pero es mi opinión, otra cosa es la romántica con alguna que otra escena, pero eso es otra cosa totalmente diferente y sí que me gusta, las escenitas me las salto, pero no por ello dejo de disfrutar de la historia.
Mis gustos literarios los juzgo yo, nadie más.... He dicho.

saludicos preciosa!!!

Adela Lopez Repiso dijo...

Nunca he escrito ni escribiré una novela, pero me gusta y me ha gustado la novela romántica de cualquier tipo desde hace más de treinta años. Si un
Aparte de entretener una novela ha de ser de calidad. En caso contrario, la olvidas en una semana.Las lectoras,y digo lectoras porque somos una mayoría de mujeres en este género, merecemos que está editorial tenga un respeto por nosotras ya que desde hace algunos años, publica algunos libros con sipnosis muy interesantes que tienes que dejar por la mitad por sosos. Van de 17 a 22 euros como
media en papel.

Alejandra Ruiz dijo...

¡Es una vergüenza! He visto tu entrada por casualidad porque ando buscando el correo de Esther Escoriza o la manera de comunicarme con ella. Leí un libro revisado por ella (Ámame sin más) y sentí mucha indignación porque una editora haya permitido la publicación de semejante aberración, aunque sea en formato electrónico. Gracias a la lectura de comentarios y de posts como los tuyos me doy cuenta de que la descalificación de la Novela Sentimental se gesta desde dentro, hecho que revela que mi batalla es más difícil de ganar.
Aún así, seguiremos en la lucha y en la mejora del género.