martes, 22 de julio de 2014

Primera parte del Prólogo, de UN MARIDO PARA MARGARET



Esta sera la portada, para que vayáis visualizando la idea, (lo compro, lo compro)



(La portada cambiara algo, porque mis amigas empezaran vamos a quitar y a poner, y al final no habrá ni novia... al tiempo)






Para que se entienda mejor que ya sabéis que la sinopsis, resúmenes, sintaxis, y "ortopedialinguistica", no son del todo lo mio, podría decir que lo intento pero mentiría. Os dejo un fragmento del Prólogo, para que vayáis haciendo hambre, o no. 

Prólogo
Hacía un año que Lady Miriam había escapado de casa.  Llevaba seis meses comprometida con Lord Frederick Stuart, cuando apareció el amor de su vida, un camarero español que tenía unos ojos verdes que le llenaban la cara de risas, por no hablar de una boca diseñada para besar, era uno de los camareros del Hotel Park Plaza Westminster Bridge London.
Habían ido a celebrar una fiesta de despedida de soltera, la suya, cuando entró el camarero al apartamento donde estaba con todas sus amigas borrachas, casi tanto como ellas, él vestía una camisa blanca abotonada hasta el cuello y una chaqueta ajustada de color negro, sus ojos pasaron por todas y cada una de las jovencitas, todas fueron riéndose tontamente hasta que llego a Miriam.
─ Bésame─ le pidió la joven absolutamente desinhibida por el alcohol y algo más.
Él la ignoró, dejo la bandeja con las nuevas bebidas y una bandeja de sándwiches y entrantes variados, recogió el servicio usado y estaba a punto de salir cuando ella le susurró al oído.
─ Quiero saber a qué sabe un hombre.
Al camarero le recorrió un escalofrió por la espalda, que se convirtió en una gran erección cuando ella empezó a manipular en sus pantalones. Dejo la bandeja sobre el mueble de la entrada del apartamento, y le beso, como besan los españoles, de verdad de la buena.
Antes de acercar sus labios a ella la envolvió en su mirada esmeralda, después se apoderó de su boca hasta dejarla sin sentido, cuando se aflojo en sus brazos, la soltó, cogió la bandeja y abandonó el apartamento,
Aquel beso sería el inicio de la obsesión de Miriam, cuantas veces se dijo a si misma que nunca debería haber deseado conocer el sabor del placer, su prometido Lord Stuart, era del tipo homosexual encubierto, y la boda giraba en torno al negocio bancario de Stuart, Gardiner & Asociados.
La fortuna y la posición de su padre dependían de aquella boda, también la del novio, de lo contrario no se habría permitido aceptar una boda concertada más propia del siglo XVIII.
¿Qué tenía de malo divertirse un rato?, pensó Miriam. Pero el corazón no piensa y la piel no es un material indemne, sino que tiene recuerdos y sentimientos que van entrando por los poros de la piel hasta convertirse en la peor adicción.
Todos eran conocedores de esa aventura, por mucho que ella pensará que estaba siendo muy discreta, Carlos o Charly como le llamaba ella, era todo lo que siempre había deseado y más.
Su boca sabía tejer fantasías interminables de placer en su piel, sus ojos la arrastraban hasta desiertos floridos, a paisajes inventados, el placer alcanzado con Carlos era tan extraordinario que no se resignó a la vida que habían dispuesto para ella.
No se hubiera atrevido nunca a tomar la decisión si no se hubiera quedado embarazada. Entonces fue cuando le propuso a Carlos la mayor de las aventuras. Casarse y marcharse de Inglaterra a un lugar donde nunca imaginarían que pudieran estar. 


4 comentarios:

Judith dijo...

Hola Lury!!
WOW!! que prologo tan intenso, me super encanto xD!! y la portada que muestras me gusta, pienso que le va bien.
Besos.

Sonia Bermudez Balza dijo...

Muy muy muy buena Lury . Me has sorprendido. Quiero más.

J.M dijo...

Me encantó!!!! Y la portda está ideal, mas por la postura de la novia y el corte sirena del vestidooo!!! Y la historia me re atrapó!!! Queremos más, más, más!!! :D

Amanda Cuore dijo...

Un prólogo muy, pero que muy interesante. Suerte amiga